Mujer reflexiva en un espacio cálido buscando ayuda por dolor durante el sexo

Si el sexo te duele, hay algo importante que quiero que sepas antes de seguir leyendo: no estás rota. No es normal resignarse al dolor. Y no estás sola.

El dolor durante las relaciones sexuales es uno de los motivos de consulta más frecuentes en sexología clínica, y también uno de los más silenciados. Muchas mujeres lo aguantan durante años sin hablar con nadie, convencidas de que es algo que “les pasa a todas” o que “tiene que ser así”. Otras lo consultan con su ginecólogo y regresan a casa sin una respuesta clara. Unas pocas, finalmente, dan el paso de hablar con un sexólogo.

Este artículo no pretende sustituir una valoración profesional —cada caso es diferente y merece atención individualizada—, pero sí quiere abrirte una puerta: darte información real, reducir la vergüenza y ayudarte a entender qué puede estar ocurriendo.

El dolor sexual no es un tema menor

Empecemos por dejar clara una cosa: el dolor durante el sexo no es normal. Es frecuente, sí. Pero frecuente no significa normal ni inevitable.

Cuando el sexo duele de forma recurrente, estamos hablando de lo que en sexología clínica llamamos dispareunia: dolor genital persistente antes, durante o después de la penetración. Y en casos en los que el cuerpo directamente no permite la penetración debido a una contracción involuntaria de los músculos vaginales, hablamos de vaginismo.

Ambas condiciones tienen solución. Y en la mayoría de los casos, con el acompañamiento adecuado, las mujeres recuperan una vida sexual satisfactoria y sin dolor.

¿Qué puede estar causando el dolor?

El dolor sexual en la mujer puede tener múltiples causas, y a menudo es una combinación de factores físicos, emocionales y relacionales. Veamos los más habituales:

1. Sequedad vaginal

La lubricación natural depende del estado hormonal, del nivel de excitación y del contexto emocional. La falta de lubricación puede deberse a:

  • Bajada de estrógenos (menopausia, lactancia, uso de anticonceptivos hormonales)
  • Falta de tiempo de calentamiento previo
  • Estrés o estados de activación ansiosa que bloquean la respuesta sexual
  • Uso de productos irritantes o jabones agresivos en la zona genital

La sequedad genera fricción, y la fricción genera dolor. Simple, pero con implicaciones profundas.

2. Vaginismo

El vaginismo es una de las disfunciones más incomprendidas. Consiste en una contracción involuntaria e inconsciente de los músculos del suelo pélvico, que hace que la penetración sea muy difícil o imposible —y dolorosa cuando se intenta.

No es un “no querer”. Es una respuesta protectora del cuerpo, a menudo vinculada a experiencias previas de dolor, miedo, trauma, educación sexual muy restrictiva o creencias inconscientes sobre el sexo. El cuerpo aprende a protegerse, y esa protección puede convertirse en un obstáculo.

3. Vulvodinia y vestibulodinia

La vulvodinia es un dolor crónico en la zona vulvar sin causa orgánica evidente. La vestibulodinia, específicamente, se localiza en la entrada de la vagina y aparece ante cualquier presión o contacto. Suele describirse como quemazón, escozor o sensación de corte.

Es una condición real y reconocida médicamente que, sin embargo, sigue siendo infradiagnosticada. Muchas mujeres tardan años en recibir un nombre para lo que sienten.

4. Endometriosis

La endometriosis es una enfermedad ginecológica en la que el tejido similar al que recubre el útero crece fuera de él. Además de menstruaciones muy dolorosas, puede provocar dolor profundo durante la penetración, especialmente en ciertas posturas.

Si sientes un dolor intenso, interno y persistente durante el sexo, vale la pena descartarla con una valoración ginecológica específica.

5. Infecciones y alteraciones de la microbiota vaginal

Las infecciones vaginales recurrentes (candidiasis, vaginosis bacteriana) o la alteración del pH vaginal pueden provocar irritación, inflamación y dolor durante y después de las relaciones. A veces son crónicas y pasan desapercibidas.

6. El factor emocional y psicológico

Este punto merece párrafo propio porque suele estar presente en todos los demás, aunque no sea la causa principal.

El cuerpo no miente. Si hay miedo, culpa, vergüenza, presión, experiencias pasadas no resueltas o una relación de pareja con tensión, el cuerpo lo registra. Y lo expresa a través del dolor, de la contracción, de la ausencia de deseo.

Esto no significa que el dolor “sea de la cabeza” —esa afirmación es tan reduccionista como dañina—. Significa que la sexualidad humana es una experiencia integral: cuerpo, mente y emoción no van por caminos separados.

¿Qué hago si el sexo me duele?

Lo primero: no seguir adelante forzando. El dolor durante el sexo no es algo que deba aguantarse ni superarse a base de repetición. Insistir cuando hay dolor puede reforzar la respuesta de miedo del cuerpo y cronificar el problema.

Lo segundo: no asumirlo como algo personal o permanente. No es un defecto tuyo. No significa que no seas “normal” ni que no puedas tener una vida sexual plena.

Y lo tercero: buscar ayuda especializada. Dependiendo del origen del dolor, el abordaje puede incluir:

  • Valoración ginecológica: para descartar causas orgánicas (infecciones, endometriosis, alteraciones hormonales).
  • Fisioterapia de suelo pélvico: especialmente útil en vaginismo y en tensión muscular crónica.
  • Sexología clínica: para trabajar la respuesta sexual, los miedos, las creencias y la relación con tu propio cuerpo.
  • Psicoterapia: cuando hay experiencias pasadas que el cuerpo no ha terminado de procesar.

En muchos casos, el trabajo más efectivo es el que combina varias de estas perspectivas.

El enfoque terapéutico que marca la diferencia

Desde mi consulta en Pamplona trabajo con un enfoque humanista, gestáltico y somático. Esto significa que no me limito a tratar el síntoma —el dolor— sino que acompaño a la persona a entender qué está expresando su cuerpo, qué creencias o experiencias pueden estar contribuyendo a esa respuesta, y cómo recuperar una relación más amable y libre con su propia sexualidad.

El eje central de este trabajo es la conciencia corporal: aprender a habitar el cuerpo de nuevo desde un lugar seguro, sin demanda y sin prisa. Dentro de ese marco integro distintas herramientas según el momento del proceso y las necesidades de cada persona:

  • Las técnicas de relajación pélvica, que trabajan directamente sobre la tensión muscular acumulada en el suelo pélvico, ayudando al cuerpo a soltar la respuesta de contracción y a recuperar la capacidad de abrirse sin dolor.
  • La respiración consciente, que regula el sistema nervioso, reduce la activación ansiosa y permite que el cuerpo entre en un estado de mayor presencia y seguridad antes y durante el encuentro sexual.
  • Las mediaciones sensoriales, que permiten explorar el tacto y la sensación de forma gradual, sin objetivo sexual, recuperando el placer como experiencia segura.
  • El Tandava, un trabajo de movimiento y presencia que libera patrones de tensión profundos almacenados en el cuerpo y facilita la conexión con la propia energía vital.
  • La psicoeducación sobre los preliminares como espacio terapéutico: aprender a ralentizar, a estar presente, a recibir placer sin presión ni expectativa.

No hay protocolos rígidos ni juicios. Hay escucha real, información y un espacio seguro donde puedes hablar de lo que nunca has contado a nadie.

¿Cuándo dar el paso?

Si llevas tiempo conviviendo con el dolor durante el sexo, o si has dejado de tener relaciones para evitarlo, quizá sea el momento de dar el paso.

No hace falta haber tocado fondo. No hace falta tener una historia de trauma. Basta con que algo no funcione como te gustaría y quieras cambiarlo.

La primera consulta es precisamente para eso: para conocernos, para que puedas contarme lo que ocurre a tu ritmo, y para explorar juntos qué opciones tenemos.

Puedes escribirme o reservar una cita directamente desde la web. La primera consulta es un espacio sin compromiso para ver si podemos trabajar juntos.

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Vidal Higuera — Psicólogo y Sexólogo Clínico
Consulta presencial en Pamplona · Atención online disponible
sexologiapamplona.com

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